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Que la Preciosísima Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo cubra, selle y bendiga a cada una de las personas que visiten esta página. Amén.

martes, 12 de enero de 2016

LA ADORACIÓN AL SANTÍSIMO: NECESIDAD URGENTE



 El padre Hileman: «La Adoración Eucarística es el secreto de los frutos de la Iglesia»


Han transcurrido diez años desde que el sacerdote Patricio Hileman dejó su vida primero como monje benedictino y luego de eremita, para responder a la llamada de Dios.

Allá, sólo en la montaña, donde vivía en pleno silencio y constante oración, concluyó que su misión “no se quedaba en que yo fuera un ermitaño, rezara por la humanidad u ofreciera las misas. Sino que también, el Espíritu Santo me sacó del desierto para anunciar al Cordero de Dios, para señalar que está realmente presente entre nosotros en el Santísimo Sacramento”.

Su objetivo, dice, es colaborar para que existan 1000 capillas de Adoración Eucarística Perpetua en Latinoamérica y señala que ya se han creado seiscientas.


- ¿Por qué considera una urgencia las capillas de Adoración Eucarística Perpetua?
- La adoración en griego quiere decir postrarse, reconociendo a Dios como creador, como mi todo. Y en latín significa dar un beso, un abrazo. Es un gesto de amor. Vale decir, estar con Dios, dejarse amar, inspirar, bendecir, proteger, sanar y liberar por Él, porque está en persona.
Así respondemos al primer mandamiento, que es “amarás a Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas”. El milagro más grande de la adoración perpetua en la Iglesia Católica es que Jesús esté presente de día y noche. Debemos darle el lugar que se merece, después de todo lo que ha hecho por nosotros. Es lo que pensaba Benedicto XVI, quien decía que las Iglesias son expoliadas o se convierten en museos, porque la vitalidad de una Iglesia depende de que sus puertas estén siempre abiertas y que se adore sin interrupción.

Jesús está en los sagrarios para siempre con nosotros, sólo y abandonado como un prisionero, por amor. La Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe, le dice a Juan Diego “mucho quiero que en este lugar me hagan mi casita sagrada, donde lo mostraré, donde lo ensalzaré al ponerlo de manifiesto”. Ella dice que lo saquemos del sagrario para que lo podamos ver y que lo adoremos para estar con Él. Allí es donde la Iglesia va dando frutos… “el que permanece en mí y yo en él, va dando frutos, pero separado de mí, nada puede nacer. Este es el secreto de los frutos de la Iglesia.

- ¿Cuáles son los beneficios que tiene la Adoración Eucarística en la comunidad?
- Uno de los grandes beneficios es la cantidad de vocaciones sacerdotales que surgen. Hay más de tres obispos en México que tenían el seminario cerrado y cuando comenzaron con cinco capillas dedicadas al Santísimo en las parroquias de sus diócesis, se reabrieron. En Ciudad Juárez -la ciudad más peligrosa del mundo- fuimos a hacer una capilla cuando morían cuarenta personas por día. Luego de tres meses de haberla construido, nos llamaron los sacerdotes para decirnos que no había muerto nadie.

- ¿También transformaciones personales significativas…?
- En la parroquia San Juan Bautista (Martínez de Latorre, Veracruz, México), un muchacho se apuntó a las tres dela madrugada. ¡Pero no un día a la semana, sino todos los días! En una de las primeras visitas de este joven, cuando estaba adorando, entró un hombre, grande, se arrodilló delante del Santísimo Sacramento y comenzó a llorar a mares. Se empapó llorando un rato largo. Luego, se incorporó y acercándose al joven adorador le dijo… “Yo soy un asesino, he matado a mucha gente. ¿Será que Dios me perdona?. “¿Y por qué llorabas tanto?”, le respondió el adorador, a lo que el hombre aún emocionado el respondió… “Porque ha salido un fuego de la hostia y me ha quemado el corazón con su amor. ¡Mira cómo estoy!”. El adorador sólo atinó a decirle… “¿ves?, pues vete a confesar mañana con el padre”. Desde el día siguiente, a las tres de la mañana, nuestro joven adorador tuvo por compañero en la hora santa a aquél hombre arrepentido… milagro de la divina misericordia en una capilla de adoración perpetua”.

- ¿Cómo se equilibra la primacía de la Eucaristía con la Adoración al cuerpo de Cristo?
- Puedes estar con Jesús todo lo que quieras, adorarlo y estar con Él. Y Él es quien te va a preparar para recibir su cuerpo y su sangre. En la medida que comiences una relación personal, vas a estar cada vez mejor preparado para celebrar la Eucaristía. San Agustín decía “no se puede comulgar sin adorar”.


Si bien la comunión es el gesto más grande de adoración, es un momento muy pequeño. Las personas deberían dedicarle más tiempo y quedarse en silencio o cantando y no irse apenas hayan comulgado. ¡Jesús quiere empezar a bendecirte y ya te fuiste!, te distraes, estás hablando de otra cosa. Sin embargo, en una hora santa estás en silencio y ¡Jesús tiene una hora para estar contigo, para hablarte, para sanarte, bendecirte, iluminarte! Si el católico no ha llorado delante del Santísimo, si no ha sentido su amor, su perdón, su misericordia, su presencia, su poder, es que todavía no conoce al verdadero Jesús.

SANTO ROSARIO Y DEVOCIONES CATÓLICAS EN LATÍN



SANTO ROSARIO  EN LATIN
(FORMA ANTIGUA O TRADICIONAL)

Per signum Sanctae Crucis de inimicis nostris libera nos, Domine Deus noster. In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

CONFITEOR
Confiteor Deo omnipotenti, beatae Mariae semper Virgini, beato Michaeli Archangelo, beato Ioanni Baptistae, sanctis Apostolis Petro et Paulo, et omnibus Sanctis, quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere: mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa. Ideo precor beatam Mariam semper Virginem, beatum Michaelem Archangelum, beatum Ioannem Baptistam, sanctos Apostolos Petrum et Paulum, et omnes Sanctos, orare pro me ad Dominum Deum nostrum. Amen.

CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO
Credo in unum Deum, Patrem omnipoténtem, factórem caeli et terrae, visibílium óminum et invisíbilium.  Et in unum Dóminum Iesum Christum Filium Dei unigénitum. Et ex Patre natum ante ómnia saécula. Deum de Deo, lumen de lúmine, Deum verum de Deo vero. Géntium, non factum, consubstantialem  Patri:  per quem ómnia facta sunt. Qui propter nos hómines et propter nostram salútem descéndit de caelis Et incarnatus est de Spíritu Sancto ex María Vírgine et homo factus est. Crucifixus étiam pro nobis: sub Póntio Piláto passus et sepúltus est. Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas. Et ascédit in caelum: sedet ad déxteram Patris. Et íterum ventúrus est cum glória iudicáre vivos et mortuos: cuius regni non erit finis. Et in Spíritum Sanctum, Dóminum et vivificántem: qui ex Patre et Filióque prócedit. Qui cum Patre et Filio simul adorátur et conglorificátur;  qui locútus est  per Prophétas. Et unam sanctam catholicam et apostólicam Ecclésiam. Confíteor unum baptisma in remissiónem peccatórum. Et exspécto resurrectiónem mortuórum. Et venturi saéculi. Amen.

SYMBOLUM  APOSTOLORUM
Credo in Deum Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae. Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum, qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos, tertia die resurrexit a mortuis, ascendit ad caelos, sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis, inde venturus est iudicare vivos et mortuos. Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

PATER NOSTER
Pater Noster, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum. Adveniat regnum tuum. Fiat voluntas tua, sicut in caelo et in terra. Panem nostrum quotidianum da nobis hodie, et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo. Amen.
AVE MARIA
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amen.

GLORIA
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen

ORATIO FATIMA
Oh Domine Iesu, dimitte nobis debita nostra, libera nos ab igne inferni, conduc in caelum omnes animas, praesertim illas quae maxime indigent misericordia tua. Amen.

MEDITATIONES ROSARII
I. Mysteria Gaudiosa (lunes y jueves )
Primo, Beátæ Maríæ Vírginis anuntiatiónem contemplámur, et humílitas pétitur.
Secundo, Beátæ Maríæ Vírginis visitatiónem contemplámur, et charitas ad fratres pétitur.
Tertio, Dómini Nóstri Iésu Chrísti nativitátem contemplámur, et paupertátis spíritus pétitur.
Quarto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti presentatiónem in templo contemplámur, et obediéntia pétitur.
Quinto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti inventiónem in templo contemplámur, et Déum inquæréndi volúntas pétitur.

II. Mysteria dolorosa (martes y viernes)
Primo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti oratiónem in horto contemplamur, et dólor pro peccatis nostris pétitur.
Secundo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti flagellatiónem contemplamur, et córporum nostrórum mortificátio pétitur.
Tertio, Dómini Nóstri Iésu Chrísti spinis coronationem contemplamur, et supérbiæ mortificatio pétitur.
Quarto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti crucis baiulatiónem contemplamur, et patiéntia in tribulatiónibus pétitur.
Quinto, Dómini Nóstri Iésu Chrísti crucifixiónem et mortem contemplamur, et súi ipsíus donum ad animárum redemptiónem pétitur.

III. Mysteria gloriosa (miércoles, sábado y domingo)
Primo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti resurrectiónem contemplamur, et fídes pétitur.
Secundo, Dómini Nóstri Iésu Chrísti in cælum ascensiónem contemplamur, et spes pétitur.
Tertio, Spíritus Sáncti descensiónem contemplamur, et cháritas ad Deum pétitur.
Quarto, Beátæ Maríæ Vírginis in cælum assumptiónem contemplamur, et bene moriéndi gratia pétitur.
Quinto, Beátæ Maríæ Vírginis coronatiónem contemplamur, et fidúcia in María Regína Nostra pétitur.
SALVE REGINA
Salve, Regina, mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus exsules filii Hevae. Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle.Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende. O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria. Amen.
V. Ora pro nobis, sancta Dei Genetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus
Omnipotens sempiterne Deus, qui gloriosae Virginis Matris Mariae corpus et animam, ut dignum Filii tui habitaculum effici mereretur, Spiritu Sancto cooperante, praeparasti: da, ut cuius commemoratione laetamur; eius pia intercessione, ab instantibus malis, et a morte perpetua liberemur. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

LITANIAE LAURETANAE

Kyrie, eleison.                                              R. Kyrie, eleison.
Christe, eleison.                                         R. Christe, eleison.
Kyrie, eleison.                                              R. Kyrie, eleison.
Christe, audi nos.                                      R. Christe, audi nos.
Christe, exaudi nos.                                 R. Christe, exaudi nos.
Pater de caelis Deus,                               R. miserere nobis.
Fili Redemptor mundi Deus,              R. miserere nobis.
Spiritus sancte Deus,                              R. miserere nobis.
Sancta Trinitas, unus Deus,                R. miserere nobis.
Sancta Maria,                                               R. ora pro nobis.
Sancta Dei Genetrix,                               R. ora pro nobis.
Sancta Virgo virginum,                         R. ora pro nobis.
Mater Christi,                                              R. ora pro nobis.
Mater Ecclesiae,                                         R. ora pro nobis.
Mater Divinae gratiae,                           R. ora pro nobis.
Mater purissima,                                       R. ora pro nobis.
Mater castissima,                                      R. ora pro nobis.
Mater inviolata,                                          R. ora pro nobis.
Mater intemerata,                                    R. ora pro nobis.
Mater amabilis,                                          R. ora pro nobis.
Mater admirabilis,                                    R. ora pro nobis.
Mater boni Consilii,                                 R. ora pro nobis.
Mater Creatoris,                                        R. ora pro nobis.
Mater Salvatoris,                                       R. ora pro nobis.
Virgo prudentissima,                              R. ora pro nobis.
Virgo veneranda,                                       R. ora pro nobis.
Virgo praedicanda,                                   R. ora pro nobis.
Virgo potens,                                               R. ora pro nobis.
Virgo clemens,                                            R. ora pro nobis.
Virgo fidelis,                                                 R. ora pro nobis.
Speculum iustitiae,                                  R. ora pro nobis.
Sedes sapientiae,                                                      R. ora pro nobis.
Causa nostrae laetitiae,                                        R. ora pro nobis.
Vas spirituale,                                                             R. ora pro nobis.
Vas honorabile,                                                          R. ora pro nobis
Vas insigne devotionis,                                         R. ora pro nobis.
Rosa mystica,                                                              R. ora pro nobis.
Turris Davidica,                                                          R. ora pro nobis.
Turris eburnea,                                                           R. ora pro nobis.
Domus aurea,                                                              R. ora pro nobis.
Foederis arca,                                                              R. ora pro nobis.
Ianua caeli,                                                                    R. ora pro nobis.
Stella matutina,                                                         R. ora pro nobis.
Salus infirmorum,                                                    R. ora pro nobis.
Refugium peccatorum,                                         R. ora pro nobis.
Consolatrix afflictorum,                                       R. ora pro nobis.
Auxilium Christianorum,                                     R. ora pro nobis.
Regina Angelorum,                                                 R. ora pro nobis.
Regina Patriarcharum,                                          R. ora pro nobis.
Regina Prophetarum,                                            R. ora pro nobis.
Regina Apostolorum,                                            R. ora pro nobis.
Regina Martyrum,                                                    R. ora pro nobis.
Regina Confessorum,                                            R. ora pro nobis.
Regina Virginum,                                                      R. ora pro nobis.
Regina Sanctorum omnium,                             R. ora pro nobis.
Regina sine labe originali concepta,             R. ora pro nobis.
Regina in caelum assumpta,                              R. ora pro nobis.
Regina Sanctissimi Rosarii,                R. ora pro nobis.
Regina familiae,                                                         R. ora pro nobis.
Regina pacis,                                                                R. ora pro nobis.

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,       R. parce nobis, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,        R. exaudi nobis, Domine.
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi,        R. miserere nobis.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix,
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus
Concede nos famulos tuos, quaesumus, Domine Deus, perpetua mentis et corporis sanitate gaudere: et gloriosa beatae Mariae semper Virginis intercessione, a praesenti liberari tristitia, et aeterna perfrui laetitia. Per Christum Dominum nostrum.               
R. Amen.

MAGNIFICAT
Magníficat ánima mea Dóminum:  Et exsultávit spíritus meus in Deo, salutári meo. Quia respéxit humilitátem ancíllae suae: ecce enim ex hoc beátam me dicent omnes generatiónes. Quia fecit mihi magna qui potens est: et sanctum nomen ejus. Et misericórdia ejus a progénie in progénies timéntibus eum. Fecit poténtiam in bráchio suo: dispérsit supérbos mente cordis sui. Depósuit poténtes de sede, et exaltávit húmiles.  Esuriéntes implévit bonis: et dívites dimísit inánes. Suscépit Israël, púerum suum, recordátus misericórdiae suae.  Sicut locútus est ad patres nostros, Abraham, et sémini ejus in saécula.
                Gloria Patri,...


SUB TUUM PRAESIDIUM

Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genetrix. Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus, sed a periculis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et benedicta. Amen.

Domina nostra, Mediatrix nostra, Advocata nostra: tuo Filio nos reconcilia, tuo Filio nos commenda, tuo Filio nos repraesenta. Amen.

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.

Señora nuestra, Medianera nuestra, Abogada nuestra: reconcílianos con tu Hijo, encomiéndanos a tu Hijo, preséntanos ante tu Hijo. Amen.

MEMORARE

Memorare, O piissima Virgo Maria, a saeculo non esse auditum, quemquam ad tua currentem praesidia, tua implorantem auxilia, tua petentem suffragia, esse derelictum. Ego tali animatus confidentia, ad te, Virgo Virginum, Mater, curro, ad te venio, coram te gemens peccator assisto. Noli, Mater Verbi, verba mea despicere; sed audi propitia et exaudi. Amen.

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

AD SANCTUM IOSEPH

Virginum custos et pater, sancte Joseph, cujus fideli custodiae ipsa Innocentia Christus Jesus et Virgo virginum Maria commisa fuit; te per hoc utrumque carissimum pignus Jesum et Mariam obsecro et obtestor, ut me, ab omni immunditia praeservatum, mente incontaminata, puro corde et casto corpore Jesu et Mariae semper facias castissime famulari.  Fac nos innocuam, Ioseph, decurrere vitam. Sitque tuo Semper tuta patrocinio. Amen.

Oh custodio y padre de vírgenes San José, a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María. Por estas dos queridísimas prendas, Jesús y María, te ruego y te suplico me alcances que, preservado de toda impureza, sirva siempre con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Haz, oh José, que nuestra vida transcurra tranquila y que siempre sea segura bajo tu patrocinio. Amen.

AD SACRAM FAMILIAM

Iesus, Maria, Ioseph, vobis cor et animam meam dono.
Iesus, Maria, Ioseph, adstate mihi in extremo agone.
Iesus, Maria, Ioseph, in pace vobiscum dormiam et requiescam.

¡Jesús, José y María, Os doy el corazón y el alma mía!
¡Jesús, José y María, asistidme en vida y en mi última agonía!
¡Jesús, José y María, expire en paz con Vos el alma mía!

AD SANCTUM MICHAËLEM

Sancte Michaël Archangele, defende nos in proelio ut non pereamus in tremendo iudicio.
Oh San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla para que no perezcamos en el tremendo juicio.

AD SANCTUM ANGELUM CUSTODEM

Angele Dei, qui custos es mei, Me tibi commissum pietate superna: (hodie, hac nocte) illumina, custodi, rege, et guberna. Amen.

Ángel de Dios, que eres mi custodio: ya que la piedad de lo Alto me ha confiado a ti, ilumíname, guárdame, guíame, gobiérname. Amen.

AD OMNES ANGELOS ET SANCTOS

Omnes beatorum Spirituum ordines: orate pro nobis.
Omnes Sancti et Sanctae Dei: intercedite pro nobis.

Todos los órdenes de los bienaventurados espíritus: rogad por nosotros.
Todos los Santos y Santas de Dios: intercede por nosotros.

BENEDICTIO MENSAE
Benedic, Domine, nos (+) et haec (+) tua dona quae de tua largitate sumus sumpturi. Per Christum Dominum nostrum. Amen.
Iube, Domine benedicere.

(Ad prandium:) Mensae caelestis participes faciat nos, Rex aeternae gloriae. Amen.
(Ad coenam:) Ad cenam vitae aeternae perducat nos, Rex aeternae gloriae. Amen.

Bendícenos (+), Señor, y bendice (+) estos dones con los cuales seremos alimentados por tu largueza por Cristo Nuestro Señor. Amen.
Manda, Señor, bendecirme
(A la comida:) Que el Rey de la gloria eterna nos haga partícipes de la mesa celestial. Amén.
(A la cena:) Que el Rey de la eterna gloria nos conduzca a la cena de la vida eterna. Amén.

PRO PAPA

Oremus pro Pontifice nostro N.N. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.
V. Tu es Petrus.
R. Et super hanc petram aedificabo Ecclesia meam.

Oremus. Deus, omnium fidelium pastor et rector, famulum tuum N., quem pastorem Ecclesiae tuae praeesse voluisti, propitius respice: da ei, quaesumus, verbo et exemplo, quibus praeest, proficere: ut ad vitam, una cum grege sibi credito, perveniat sempiternam. Per Christum, Dominum nostrum.
 R. Amen.

Roguemos por nuestro Pontífice N.N. El Señor le conserve y le guarde, le haga feliz en la tierra y no permita que caiga en manos de sus enemigos.
V. Tu eres Pedro.
R. Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
Oremos. Oh Dios, pastor y guía de todos los fieles, mira propicio a tu siervo N.N., a quien has querido hacer pastor y jefe de tu Iglesia; haz que con su ejemplo y su palabra aproveche a los que preside, y que en unión con la grey que te has dignado confiarle, consiga la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo. R. Amén.

PRO AGONIZANTIBUS

O Clementissime Iesu, amator animarum, obsecro te per agoniam Cordis tui sanctissimi et per dolores Matris tuae immaculatae lava in sanguine tuo peccatores totius mundi nunc positos in agonia et hodie (seu hac nocte) morituros. Amen.
Cor Iesu in agonia factum, miserere morientium.
Cor Mariae dolorossisimum, esto solacium omnibus agonizantibus.

Oh, clementísimo Jesús, Amador de las almas, suplícote por la Agonía de tu Corazón Santísimo, y por los Dolores de tu Madre Inmaculada, que laves en tu Sangre Preciosa, a todos los pecadores que estén agonizantes y hayan de morir en el día de hoy (o en esta noche).
Corazón agonizante de Jesús, tened misericordia de los moribundos. Corazón dolorido de María, sed consuelo de todos los agonizantes.

PRO ANIMABUS DEFUNCTORUM

De profundis clamavi ad te, Domine; Domine exaudi vocem meam. Fiant aures tuae intendentes in vocem deprecationis meae. Si iniquitates observaveris,Domine, Domine, quis sustinebit? Quis apud te propitiatio est, et propter legem tuam, sustinui te, Domine. Sustinuit anima mea in verbo eius; speravit anima mea in Domino.
A custodia matutina usque ad noctem, sperat Israel in Domino. Quia apud Dominum misericordia, et copiosa apud eum redemptio. Et ipse redimet Israel ex omnibus iniquitatibus eius.
V. Requiem æternam dona eis, Domine.
R. Et lux perpetua luceat eis.
V. Requiescant in pace.
R. Amen.

Desde lo más profundo, yo clamo a ti, Señor, oye mi llamada. Inclina tus piadosos oídos hacia mí y acoge mis súplicas. Porque, si miras todos los pecados e injusticias cometidos, quién, Señor, podrá permanecer delante de Ti? Por muy grandes que sean nuestros pecados la gracia de Dios es mucho mayor;Su mano nunca deja de ayudar por muy grande que sea el daño. Él solo es el buen pastor que redimirá a Israel de todos sus pecados.
V. Dadles, Señor, el descanso eterno.
R. Y que la luz perpetua les alumbre.
V. Que descansen en paz.
R. Amén.

CONSAGRACION  A MARIA SANTÍSIMA

Consciente de mi vocación cristiana, renuevo hoy en tus manos, oh Santa María de Guadalupe, los compromisos de mi bautismo. Renuncio a para siempre a Satanás, a sus seducciones y a sus obras; y me consagro totalmente a Jesucristo, para llevar mi cruz en la fidelidad de cada día, según la voluntad  del Padre. En presencia de toda la Iglesia, te reconozco por mi Madre y Señora. Te entrego y consagro mi persona, mi vida, mi mente, mi corazón, todo mi ser, todo lo que soy, lo que hago, lo que tengo, mi vocación, mi trabajo, mi familia y el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras. Dispón de mi y de cuanto me pertenece, para mayor gloria de Dios en el tiempo y la eternidad. Amén.